El Anillado Cietífico, ¿Para qué sirve?

¿Qué es el anillamiento?

El anillamiento (o anillado) es una actividad científica, consiste en individualizar las aves (en algunos casos también los murciélagos) mediante la colocación de una anilla metálica en una de sus patas (y modernamente también otro tipo de marcas). Estas anillas suelen llevar grabada una combinación de cifras y letras (o código alfanumérico) y un remite con una dirección postal donde reportar el hallazgo de un ave anillada. Cada país suele tener uno o diversos remites propios.

Algunos ejemplos de remites usados en anillas americanas: CORBIDI.ORG (Perú), AVISE CEMAVE BRASILIA (Brasil), AUDUBON VZLA (Venezuela), AVISE BIRD BAND WASH DC (Estados Unidos), etc.

¿Porqué anillamos aves?

Se han aprendido muchas cosas de las aves observándolas y contándolas, pero estos métodos raramente permiten identificarlas individualmente. El anillamiento de aves es esencial si queremos conocer cuánto tiempo viven, dónde van cuando migran y cuándo se van o llegan a los lugares donde se desplazan, temas todos ellos muy importantes para su conservación.

Poner una anilla metálica numerada en la pata de las aves es un método inofensivo que nos permite identificarlos como individuos. Algunos estudios de anillamiento también utilizan la colocación de anillas de color de forma que permiten identificar los pájaros visualmente en el campo.

En Europa y Norteamérica, después de más de 100 años de anillamiento, aún hoy en día se están descubriendo más datos sobre las rutas migratorias de las aves y sobre sus áreas de invernada y cría. De todas formas, hoy en día, el principal interés del anillamiento de aves está en la monitorización de las poblaciones de aves. El anillamiento nos permite estudiar cuántos pájaros jóvenes salen del nido y sobreviven para convertirse en adultos, así como cuántos adultos superan el estrés de la cría, la migración o las condiciones ambientales adversas. Los cambios en la tasa de supervivencia y otros aspectos de la biología de las aves nos ayudan a entender las causas del declive de sus poblaciones. Esta información es tan importante para la conservación que en tanto en Europa como en Norteamérica, desde hace años existen proyectos especiales para estudiar estos temas.

En América se han puesto en marcha diversos proyectos, como los programas MAPS (época de cría, en Norteamérica) o MoSI (época de invernada, en Centro y Sudamérica y el Caribe), la finalidad de los cuales es obtener información a largo plazo de un determinado número de especies sobre: sus principales parámetros demográficos, con especial interés por la supervivencia, la productividad, el éxito reproductor y el reclutamiento dentro de la población adulta, sus tendencias poblacionales, sus movimientos postreproductivos y premigratorios, y su biología general. Idealmente, esta información se utilizará para poder identificar: las especies que muestran tendencias negativas, los principales estadios del ciclo vital que son responsables de estos declives poblacionales y las principales causas que los producen. Proyectos como estos han permitido averiguar, por ejemplo, que el declive progresivo de las poblaciones de algunas especies palustres nidificantes, desde finales del siglo XX, está íntimamente ligado al descenso en los índices de pluviometría en sus cuarteles de invernada.

Este tipo de programas de seguimiento suelen realizarse en lugares escogidos llamados estaciones de anillamiento. Éstas son las localidades donde, típicamente, se estudia la biología de las aves mediante el anillamiento científico. Suelen abarcar una parte muy importante de la diversidad de hábitats avifaunísticos que encontramos en una región determinada.

La magnitud de los proyectos de anillamiento ha permitido, en muchas regiones, extender una red de estaciones de anillamiento que facilita el acceso al trabajo de campo y a la formación a los futuros anilladores. En este sentido, sólo es necesario que contacten con el anillador responsable de la estación para poder aprender a anillar.

¿Afecta el anillamiento a las aves?

La respuesta es simple: no. Es esencial que las aves no se vean afectadas por la manipulación ni por la anilla. Si lo fueran, el anillamiento no sería de utilidad para explicar cómo éstas actúan con naturalidad. Muchos estudios han demostrado que las aves anilladas durante la época de cría vuelven en seguida a incubar los huevos o alimentar a sus polluelos una vez liberados tras ser anillados, o que los aves anilladas durante la migración siguen viajando a lo largo de los miles de kilómetros que hay entre las zonas de cría y de invernada. Las aves no se verán afectadas mientras el anillamiento sea hecho por anilladores concienciados por la seguridad de los pájaros. No es sorprendente que el anillamiento tenga muy poco efecto sobre las aves ya que una anilla, en relación a su peso, es equivalente a un reloj de pulsera para una persona.

¿Cómo capturamos a las aves?

Las aves son capturadas, para ser anilladas, de maneras muy diversas. Muchas son anilladas en el nido cuando son polluelos, hecho muy valioso ya que nos da una información muy precisa de su edad y su origen. El método más utilizado para capturar aves completamente crecidas (que pueden volar) es la red japonesa o red de niebla (del inglés mist net), de malla muy fina se coloca verticalmente y está especialmente diseñada para atrapar a las aves cuando pasan volando. Este método es muy efectivo, pero las aves deben ser extraídas (desenredadas) con mucho cuidado y por personas experimentadas.

Aprender a anillar

Los conocimientos necesarios para ser anillador de aves deben aprenderse con mucha práctica de campo y siempre bajo la supervisión de anilladores expertos. Esencialmente estos incluyen una serie de capacidades eficientes y seguras ante las aves estudiadas: captura y manipulación, identificación, determinación de sexo y edad, registro de biometría y muda…

Por estas razones, los aspirantes a anilladores deben realizar un periodo de aprendizaje, durante el cual ellos sólo anillan y manipulan aves bajo supervisión. En muchos países suelen realizarse pruebas o exámenes para evaluar los conocimientos de los aspirantes a anilladores y obtener así el permiso de anillamiento. Este es, generalmente, un documento legal que se renueva cada año.