Isabelinas del Japón (Lonchura Doméstica)

Descripción

Podríamos describir a la Isabelita del Japón como un pequeño paseriforme con un pico robusto, cuerpo alargado acabado en una cola puntiaguda y con las patas de un color oscuro. Mide unos 11 centímetros, aunque la selección de ejemplares ha hecho que se obtengan individuos de mayor tamaño y más robustos que pueden llegar a medir 12,5 cm. Podemos destacar tres rasgos importantes:

  1. El pico, la mandíbula superior es más oscura, aspecto que es común a todo el género Lonchura. La curva del pico continua la de la frente y en ambos lados presenta un relieve redondeado. La mandíbula inferior es más corta y de un color gris acero.
  2. Color del plumaje: oscuro en la parte dorsal y mucho más claro en la parte del vientre donde presenta un dibujo característico.
  3. La cola: las 12 rectrices que la componen son más cortas cuanto más externas, siendo las dos plumas del medio, las más largas. Esto le da un acabado triangular que puede apreciarse sobre todo en el momento de la parada nupcial, cuando abre la cola.

Existen muchas variedades de Isabela del Japón según la combinación de colores y también según la disposición de las plumas: variedad con moña y rizada. La variedad más oscura, rica en melaninas, se considera como la más cercana a la especie original. Macho y hembra son muy parecidos y no existe dimorfismo sexual.

Calza anilla de diametro 2,5 mm.

Alojamiento

La Isabela del japón puede alojarse en jaulas o en aviarios. Si decidimos mantenerlos en jaulas, éstas deben ser lo suficientemente grandes, ligeras pero robustas, fáciles de limpiar y funcionales.

Hay que valorar la longitud por encima de la altura. En los comercios muy a menudo encontramos modelos más altos que largos en los que los pájaros no pueden hacer otra cosa que saltar de una percha a otra. Una jaula más larga que alta le permitirá el vuelo horizontal y, dado que dispone de más superficie de suelo, podremos añadir algún comedero supletorio o una pequeña bañera o cualquier otro accesorio. La anchura no debe ser excesiva para poder capturar a estas aves, pequeñas y vivaces. La jaula ideal tendría unas dimensiones de 60 x 30 x 35/40 de alto con un panel se separación móvil.

La opción de un aviario donde los pájaros podrán volar libremente, favorece las condición física y disminuye los comportamientos agresivos, ya que al disponer de más espacio se evitan las situaciones conflictivas. Es importante que el criador pueda acceder al interior del aviario para poder capturar a los pájaros y mantener limpio el recinto. Para ello debe tener una puerta de acceso suficientemente alta y siempre que sea posible se debe tener acceso a los comederos y bebederos sin tener que entrar, con el fin de molestar lo menos posible. Si el aviario es exterior siempre contará con una zona-refugio que les proteja de la lluvia y el viento.

Alimentación

La alimentación de la isabela del japón y de las Lonchuras en general es la misma que la de la mayoría de pequeños exóticos. Básicamente, está compuesta de semillas (principalmente mijo). En los comercios podremos encontrar mezclas para exóticos que podemos complementar con una buena pasta de cría. También aceptarán las semillas germinadas, fruta y alimento vivo. Una dieta variada nos garantiza un aporte de vitaminas y oligoelementos suficiente. Equilibrio, diversidad, alimento fresco, condicionan el éxito en la reproducción.

Reproducción

La isabela del Japón acepta gran diversidad de nidos, aunque un nido cerrado le da mayor seguridad a la hembra. Una caja nido para exóticos de 17 x 11 x 11 cm será suficiente. Son nidos verticales con un orificio de entrada en la parte superior que cuentan con una pequeña percha debajo del orificio de entrada que permite que la hembra inspeccione el nido antes de entrar y al macho vigilarlo. El orificio de entrada tendrá 4 cm de diámetro. Estos nidos cuentan también con un panel abatible para poder acceder al interior en el momento de anillar a los polluelos.

La parada nupcial del macho es muy curiosa: se mantiene medio agachado doblando las patas; levanta la cabeza y emite un rápido canto con el pico abierto al tiempo que eriza las plumas de la cabeza, de la espalda y del vientre. Balancea el cuerpo de un lado al otro mientras la cola se abre como un abanico.

La puesta de la isabela del japón suele ser de cuatro a seis huevos a razón de uno por día. La incubación empieza a partir de la puesta del tercer huevo. Macho y hembra se relevan o bien incuban juntos. Durante los relevos, salen del nido para comer y hacer un poco de ejercicio. La incubación tiene una duración de 12-13 días. Los polluelos nacen con la piel desnuda de color rosado que se oscurecerá más o menos según la variedad. Los padres les alimentan desde el primer día. El diámetro de la anilla es de 2,5 mm.Los jóvenes abandonan el nido a la edad de tres semanas y son alimentados por los padres dos semanas más. Tres semanas después de salir del nido, al mes y medio de edad, pueden separarse de los padres.

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